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- A partir del
año 2002 la contabilidad, impuestos,
nóminas y Seguros Sociales deben ser liquidados y
cumplimentados exclusivamente en euros. Esta
imposición abarca también al cuarto
trimestre de IVA, al resumen anual de IVA, al Impuesto
sobre Sociedades y a las liquidaciones de IRPF de
diciembre y su resumen anual, así como otras
declaraciones (Profesionales, etc.) que se hacen en el
primer trimestre de'2002, todo ello con independencia de
que en 2001 se haya operado exclusivamente con pesetas,
lo que obliga a hacer conversiones y expedir
certificaciones de haberes y retenciones convertidas a
euros.
- A partir del 1
de enero de 2002, los cobros o pagos a través de
tarjeta, cheque, transferencia o cualquier otra
operación financiera solamente se podrán
efectuar en Euros. Un cheque en pesetas con fecha de 2002
no tiene validez legal, al igual que una transferencia o
un pago por tarjeta.
- Hay que tener
cuidado, pues gran cantidad de convertidores y
calculadoras no ejecutan correctamente la
transformación de pesetas a euros o inversa; la
razón es que no dividen la cantidad en pesetas
entre 166,386 sino que manejan 166,39 o 166,3 para
ahorrar espacio en memoria, o que redondean
"matemáticamente", sin tener en cuenta las normas
legales sobre redondeo referidas al euro. Conviene
comprobar el correcto funcionamiento de los convertidores
transformando, por ejemplo, las siguientes cantidades de
uso normal y que son reveladoras de fallos:
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500
ptas. = 3,01 Euros.
1.000 ptas.
= 6,01 Euros.
5.000 ptas.
= 30,05 Euros.
5.000.000
ptas. = 30.050,61 Euros.
5.500.000
ptas. = 33.055,67 Euros
6.000.000
ptas. = 36.060,73 Euros.
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- Otro tanto puede
suceder con el software de hojas de cálculo o
programas informáticos, muchas veces por no tomar
en cuenta 3 (sino más) decimales y redondear a dos
en el paso de pesetas a euros, y no considerar 1 (sino
más) y redondear a enteros en el paso de euros a
pesetas; otras veces, porque se ha dado la
instrucción de que en pesetas no hay decimales y
en euros sólo dos, y lo que hacen es cortar el
número resultante en ese punto, de tal forma que,
aunque sea 9.999,99 pesetas lo deja en 9.999, en lugar de
pasar a 10.000, o deja en 17,73 euros lo que en realidad,
por ser 17,737, debiera figurar como 17,74.
ADAPTACIÓN
DE UN COMERCIO AL EURO
1. Debe
transformar los precios de sus productos de pesetas a
Euros. A la hora de hacer dicha transformación
debe dividir la cantidad en pesetas entre el tipo de
conversión fijo e irrevocable (1 Euro = 166,386
Ptas.) y redondear la cantidad resultante a dos
decimales. Solamente debemos trabajar con el tercer
decimal, el cuarto y siguientes deben ser eliminados.
Cuando el tercer decimal sea cinco o cantidades
superiores se elimina y se sube un dígito el
segundo decimal y, por el contrario, cuando el tercer
decimal sea cuatro o cantidades inferiores a cuatro, se
elimina y se mantiene como esta el segundo
decimal.
2. Debe solicitar
el efectivo en Euros en su Entidad Financiera con
antelación -a partir de septiembre del 2001 se
puede efectuar la solicitud -, recordando que no
podrá ser utilizado hasta el 1 de enero de 2002.
(Dependiendo de cómo ajuste sus precios de venta
en Euros necesitará más efectivo de monedas
de 5 céntimos, de 10 céntimos, de 20
céntimos, etc.). Hay que tener en cuenta que, dado
que los billetes empiezan en 5 E, y que los cajeros
automáticos no expenderán más que
excepcionalmente y en determinadas zonas los de ese
importe, concentrándose en los de 10, 20 y -menos
frecuentemente - 50, se van a usar muchas monedas y va a
ser preciso dar muchas vueltas.
3. Debe emitir
facturas o tíckets de caja expresados solamente en
Euros a partir del año 2002. Esto le
obligará a adaptar su TPV y su caja registradora.
En el caso de empresas que además manejen basculas
o balanzas, éstas también deben ser
adaptadas. Al igual que los lectores de códigos de
barras.
4. No acepte
pagos en efectivo en pesetas después del 1 de
marzo de 2002, la peseta no tiene validez legal a partir
de dicha fecha. Intente entregar la vuelta a sus clientes
en euros desde el 1 de enero de 2002, aunque le hayan
pagado en pesetas, de esta forma se eliminarán
antes de la circulación las pesetas. Y no le
olvide que, aunque le paguen en pesetas, y hasta si le da
la vuelta en esta moneda, la facturación o el
ticket ha de ser en euros, nunca en pesetas.
5. Debe revisar
sus equipos informáticos para que funcionen
correctamente con el Euro. (Por ejemplo: su programa de
contabilidad debe permitirle anotar decimales y utilizar
los nuevos códigos de cuenta creados).
6. Conviene que
tenga un convertidor que funcione correctamente, y que
sus dependientes estén enterados y puedan razonar
con los clientes que esgriman los suyos -incorrectos-
para acusarle de haber incrementado los precios
abusivamente.
ADAPTACIÓN
DE UNA INDUSTRIA AL EURO:
1. Debe
revisar y adaptar, en caso de necesidad, todos sus
sistemas informáticos al Euro y además
supervisar el correcto funcionamiento de equipos
informáticos que supervisen el funcionamiento de
cadenas de montaje, carteras de pedidos, existencias,
movimientos de almacén, etc. Cuanto antes tenga
instalados los nuevos programas necesarios, mejor
será para el funcionamiento de su empresa porque
los trabajadores tendrán tiempo para practicar con
ellos y el precio que usted abonará por ellos no
será el mismo que si lo hiciera a finales de
año, cuando se dispare la demanda y hasta puede
haber problemas de suministro. No lo deje para el
último momento.
2. El personal
necesitará recibir formación de forma
independiente; es decir, las personas que tengan labor
comercial requerirán formación distinta de
las personas que trabajen en su departamento contable. No
basta con unas nociones genéricas e iguales para
todos. En cada actividad se pueden plantear problemas
específicos, que pueden no detectarse,
además, hasta que se ensaya su puesta en
práctica.
3. Debe
transformar sus datos históricos a euros para
poder efectuar comparaciones de crecimiento, pero sin
olvidar que hay que conservar esos datos en pesetas por
si la Administración se los solicitara, por
ejemplo, en el curso de inspecciones fiscales.
4. Debe
transformar los precios de venta de sus productos a
euros. Al realizar este ejercicio, primero, debe
solicitar información a sus proveedores sobre
cómo van a expresar los precios de venta de sus
productos en euros, para evaluar si puede asumir posibles
subidas que le efectúen en su margen comercial
actual o si será necesario ajustar su
margen.
Puede ser
necesario que efectúe reajustes en sus envases o
en la cantidad de materias primas vendidas para
justificar subidas de precios, o para evitar distorsiones
a partir del redondeo de precios unitarios de productos
que no se venden de uno en uno.
5. A partir del
año 2002 todos los cobros o pagos que haga a
través de operación financiera deben ser
efectuados exclusivamente en Euros. Puede ser conveniente
que busque información acerca de medios de pago
creados, como el "Sistema TARGET", ya que ganaría
en liquidez, debido a que el Banco efectúa a
operación en tiempo real.
6. Recuerde que
facturas de proveedores definidas en pesetas a partir del
año 2002 no tienen validez legal y no podrá
usted declarar el IVA soportado en dichas
operaciones.
7. Una de las
ventajas que abre el Euro es que los precios van ser
transparentes en Europa y va a ser muy sencillo comparar
tarifas de distintos proveedores, amplíe su mamo
de proveedores buscando mejores precios al mismo nivel de
calidad y servicio.
8. No hay
necesidad de volver a renegociar los contratos ya
firmados, puesto que en aplicación del "Principio
de continuidad de Contratos" se consigue que los
contratos sigan teniendo validez aunque hayan sido
pactados en pesetas. Es recomendable, eso sí, que
los contratos que acuerde actualmente vayan definidos ya
en Euros, para evitar dudas.
9. Aproveche la
adaptación al Euro para hacer mejoras en la
operativa de su empresa, no se limite a continuar
trabajando como hasta ahora.
ADAPTACIÓN
DE UN RESTAURANTE AL EURO:
1. Cuanto
antes tenga expresados sus precios en pesetas y euros,
más información sobre el cambio al Euro
estará dando a sus clientes y mejor servicio
estará ofreciendo. Además, usted mismo y
sus empleados se irán aprendiendo los nuevos
precios, sin tener que estar consultándolos o
calculándolos. Ejercicio de transformación
de precios de pesetas a euros.
2. Adapte su TPV
y su caja registradora para permitir a sus clientes
pagarle en euros desde ya o, si lo prefieren, continuar
usando pesetas.
3. Debe solicitar
el efectivo en euros en su Entidad Financiera con
antelación -a partir de septiembre del 2001 se
puede efectuar la solicitud-, recordando que no
podrá ser utilizado hasta el 1 de enero de 2002.
(Dependiendo de cómo ajuste sus precios de venta
en euros necesitará más o menos efectivo en
monedas de 5 céntimos, de 10 céntimos, de
20 céntimos, etc.).
4. Recuerde que a
partir del 1 de enero de 2002 no le podrán pagar
en pesetas a través de cheque o tarjeta, solamente
debe admitir pagos en Euros, excepto en efectivo, y que
sólo durante los dos meses del año 2002
podrán pagarle en pesetas en efectivo.
5. Entregue la
vuelta en Euros desde el 1 de enero del 2002, aunque el
cliente le haya pagado en pesetas. Cuanto antes se
eliminen las pesetas de la circulación, antes
podrá dejar de utilizar un sistema de doble caja
-una en pesetas y otra en euros- , y de depositar las
pesetas en el banco y recoger euros suficientes para dar
las vueltas.
6. Debe emitir
facturas o ticket de caja expresados solamente en Eeuros
a partir del año 2002. Esto le obligará a
adaptar su TPV y su caja registradora. En el caso de
empresas que además manejen básculas o
balanzas, éstas también deben ser
adaptadas.
OTRAS
OBSERVACIONES GENERALES
- Tenga en cuenta
que muchas decisiones que ha de tomar ya, o en los meses
que faltan para llegar a 2002, debe tomarlas en euros y
que debe indicar los precios en la nueva moneda, si parte
va a cobrarla o pagarla en 2002, o si va a seguir en
venta o en circulación el próximo
año, por ejemplo, una publicación o un
catálogo.
- Lo mismo sucede
con los cobros y pagos a 90 días, o que, aunque se
facturen en el año 2001, haya probabilidad de que
no se hagan efectivos hasta el 2002: deben ir ya en
euros, al menos durante el último trimestre del
año.
- Aunque suponga
un esfuerzo adicional y una complicación, conviene
que durante los meses finales de 2001 - tres si puede,
dos si no, al menos uno - lleve las cuentas y haga las
operaciones por duplicado, en pesetas y en euros.
Sólo entonces surgen dudas -que podrá
aclarar con tiempo- o se descubren problemas o fallos que
más vale resolver antes de estar funcionando real
y oficialmente en la nueva moneda. Un cierto periodo de
rodaje eliminará dificultades, mejorará su
funcionamiento y quitará presión al momento
del cambio, que coincide con fechas normalmente
conflictivas.
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