
Constituye el centro urbano de la ciudad antigua.
Cerca de ella se encuentran las más importantes casas de la villa, como es el caso del palacio de los marqueses de Lorenzana, obra del siglo XV restaurada en la década de los ochenta; la casa de Francisco de Orellana, recia obra de mampostería que data del siglo XV; la casa de los Chaves-Calderón, de la que es necesario destacar la portada y balcón de esquina de la segunda mitad del siglo XVI; o la casa de los Rol-Zárate y Zúñiga, obra de los siglos XV y XVI conocida popularmente como "Casa de las Palomas", en cuyo interior se conserva un interesante patio de estilo gótico.