Trujillo




Iglesia parroquial de Santa María la Mayor


Se encuentra en la plaza de su mismo nombre, siendo la iglesia más importante de la ciudad amurallada. Parece ser que en su lugar existió una vez una mezquita. Según se cuenta , la iglesia se construyó sobre la mezquita como un gesto de agradecimiento hacia la Virgen por su ayuda en la reconquista definitiva de la ciudad. El edificio es una obra de sillería que data de finales del siglo XIII, aunque se hicieron diversas reformas posteriormente. En los siglos XIII y XIV se le añaden elementos góticos y románicos en su exterior. Será en el siglo XVI cuando se le da al interior de la iglesia el aspecto que habra de tener ya desde entonces, construyéndose en esta época, Las bóvedas, el coro, las capillas y la llamada torre nueva. La torre-campanario es una obra de mampostería y sillería que data del siglo XVI, mientras que el cuerpo de campanas tiene una construcción más tardía, ya que no se terrminaría hasta el siglo XVIII.


Iglesia parroquial de San Martín


Es uno de los edificios destacables de la plaza mayor. Desde el siglo XIV se celebraron en esta iglesia las sesiones públicas del concejo y en el siglo XVI se realizan obras de ampliación, ya que la construcción primitiva, se quedó pequeña para una población que iba en aumento.




















Templo de Santo Domingo


De este templo tan solo han llegado hasta nosotros algunos restos, por los que podemos saber, que se trataba de un templo con una única nave y con bēvedas de crucería. Fue construido en 1564.






Ermitas de San Lázaro y de la Sangre


De las ermitas que han llegado hasta nuestros días merecen especial mención dos de ellas: la de San Lázaro y la de la Sangre. La de la Sangre, que destaca sobre la segunda, es una construcción de ladrillo y planta de cruz latina que data del siglo XVII.






Iglesia parroquial de San Francisco


Se ubica en la plazuela de su mismo nombre y pertenece al convento llamado de los Observantes, que se empezó a construir alrededor del año 1505, siendo ampliado y reformado en 1562. El templo, que se conserva bien, está construido en mampostería y sillería. Del exterior resultan interesantes los flameros que adornan la cornisa, así como una virgen conocida como Nuestra Señora de la Guía, que se encuentra cobijada en una pequeña capilla que forma uno de los muros del templo.