Florentino Domínguez Antón  

Elaboración y comercialización del queso cacereño  

 

10. Los mercados de la leche y de los productos lácteos

 

A finales de 1989, tanto en el mercado de la leche y productos lácteos de la CEE como en el mercado mundial se registró un punto de inflexión. En la actualidad se asiste a un descenso de la demanda de materia grasa de la leche, a la vez que los "stock" de mantequilla comienzan de nuevo a crecer y a bajar los precios.

En conjunto, los ganaderos productores de la leche de la CEE, apenas podrán aumentar sus entregas a las centrales lecheras.

En 1989 las entregas de leche de once Estados comunitarios, excepto Portugal, ascendieron a 97,7 millones de toneladas. Esta cantidad, significa que la cuota ha excedido en 0,2% el total de las cantidades nacionales garantizadas menos las cuotas temporalmente suspendidas. Las actuales entregas tienen que ser objeto de ajuste con el fin de tener en cuenta el incremento en el contenido de materia grasa en la leche entregada a la central.

No basta considerar a la CEE como un todo. Las tendencias varían según los Estados. En el tiempo de campaña que va de abril a diciembre en 1989, la cuota se excedió en casi un millón de toneladas. Durante 1990 en algunos Estados las cuotas tienden a bajar, este descenso será consecuencia del nuevo programa para compras de cantidades de referencia, para reducir sus excesos individualizados

No obstante, en varios países se han atribuido nuevas cuotas, y si tenemos en cuenta que algunos de estos países no han hecho pleno uso de las cuotas utilizadas, son de esperar incrementos en las entregas en estos países. Estos son los casos de Francia y España. Las expectativas de una virtual estabilización de la producción de leche podrían parecer optimistas, y aunque la producción no crezca, el contenido de grasa continuará subiendo por encima del año de referencia. Según las estimaciones de la Comisión, la regulación del ajuste del contenido de grasa lleva a un incremento aritmético en las entregas de más de 400.000 toneladas, tanto en el cuarto como en el quinto año de vigencia de cuotas. Todo esto podrá exigir una mayor disciplina.

En cuanto al consumo de la leche fresca pasterizada, se espera un descenso por las siguientes razones:

En el Reino Unido se está produciendo un descenso del consumo de esta leche, pero esta tendencia a la baja queda compensada de alguna forma con el incremento en otros Estados miembros, especialmente los del sur, pero para que aumente el consumo, muchas regiones deberán mejorar sus redes de distribución.

Por otra parte, en casi toda la Comunidad se está cambiando el hábito de consumo, y de la leche entera se está dando paso a la semidesnatada, con bajo contenido en grasa.

La producción y el consumo de quesos tendrían que anumentar. Hasta ahora la tasa de crecimiento de la CEE ha sido del 3%, que representan unas 100.00 toneladas. La tasa de expansión podría experimentar un ligero descenso; no obstante el futuro del queso puede contemplarse con optimismo.

Estos hábitos alimenticios modernos pueden suscitar inquietud, ya que atraen a una clientela donde la moda juega un papel importante en lo referido a las nuevas costumbres alimenticias, dietas, bajos productos en calorías,etc.

Se utiliza cada vez más la leche para hacer queso y leche entera que para otros derivados como son la mantequilla o la leche en polvo desnatada.

A continuación se muestran dos cuadros referidos. Uno a la aportación de la leche a la CEE por los diferentes países miembros (cuadro 7), en el que se puede apreciar que España ocupa un puesto mediano, en lo referido a la aportación de leche, pero que aumenta su suministro a la Comunidad en un 1,1% de 1989 a 1990, ocupando una una cuarta plaza en el incremento de aportaciones de leche.

El cuadro 8 muestra el uso dado a la leche, (cuarto puesto para el queso), comprobando con ello el peso que tiene dentro de la Comunidad.

 

 

 

En el cuadro anterior se observa la producción de queso que cada país comunitario obtiene de sus industrias lácteas, así comprobamos como a la cabeza de producción se encuentra Francia, seguido de Alemania, con unas produccines superiores a las de nuestro país, que ocupa el sexto puesto en 1985, y el séptimo en 1989.

Hay que anotar también que desde 1985 a 1988 la tasa de producción de queso descendió en un -0,5%, pero se recupera desde 1988 a 1989 en un 2,9%. Con ello podemos deducir que en nuestro país la producción de queso sigue una tendencia al alza pero lenta en su progresión ascendente.

 

 

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